Cargo (2017)
Tiene sentido que Cargo esté basada en un cortometraje. Es en este formato cuando determinadas historias funcionan. ¿Por qué arriesgarse en un largo?
Tiene sentido que Cargo esté basada en un cortometraje. Es en este formato cuando determinadas historias funcionan. ¿Por qué arriesgarse en un largo?
En El editor de libros se nos presenta el trabajo de reescritura desde dentro, con imágenes convencionales sobre el trabajo entre un editor y un escritor.
Podríamos decir que la nueva versión de Tomb Raider es un producto de consumo rápido, cómoda de ver y que olvidas a los dos días.
No puedo negar la calidad de los números de baile de El gran showman y el carisma de Hugh Jackman, pero no han conseguido que les dé una buena nota.
Lo que desespera en esta nueva Fahrenheit 451 es el ritmo. Quizá no sea posible realizar una película filosófica y venderla como película de acción.
Entiendo lo que pretende Agustín Díaz Yanes: mostrarnos cómo la avaricia es capaz de sacar lo peor de cada uno solo por puro egoísmo.
Lo cierto es que, pese a su duración, Pacific Rim: Insurrección es entretenida. ¿Más que la anterior? Eso era difícil, pero sigue con el mismo objetivo que su predecesora.
Con los primeros compases entendemos lo que Bigelow pretende imprimir en Detroit: la propia sensación del inicio de los disturbios del 67 en la ciudad.
Rebelde entre el centeno se queda corta si conoces la biografía de Salinger. Se obvian detalles de su historia personal aunque tiene detalles geniales.
Lo que más caracteriza a Black Panther sea quizá que existe un gran desajuste entre las escenas de acción, las de intriga y las de humor
Para mí ha sido una sorpresa disfrutar de Noche de juegos. Al final ha sido poco más de hora y media de risas, de absurdeces y de personajes exagerados.
En Perfectos desconocidos Álex de la Iglesia ha sabido manejar de forma excepcional los planos de esta especie de obra de teatro.
Las crónicas de Blancanieves me ha parecido una película demasiado insípida para el plantel de actores que contiene. Su guion es simple y puesto a disposición de las coreografías en combate y los efectos especiales que nos recuerdan a la mencionada Frozen pero también a Las crónicas de Narnia.
Roman J. Israel, Esq. se supone que es una película realizada para el simple lucimiento de Denzel Washington. Tras verla sin demasiadas pretensiones, puedo decir que ni la trama ni la interpretación del actor me han conmovido lo más mínimo, cuando sé que eso es precisamente lo que se quiere conseguir.
El perfecto anfitrión es primer y único largometraje de Nick Tomnay y tiene las virtudes y defectos de uno de esos debuts en pantallas. Como suele pasar últimamente, un director adapta uno de sus cortometrajes a un largo, algo que, sin duda, lastra todo el metraje al tener que estirar como un chicle toda la trama.