Lady Macbeth (2016)
Lejos de los dramas convencionales en la campiña inglesa como Orgullo y prejuicio o Sentido y sensibilidad, William Oldroyd adapta el relato corto de Nikolái Leskov a un contexto más europeo que el de la burguesía rusa.
Lejos de los dramas convencionales en la campiña inglesa como Orgullo y prejuicio o Sentido y sensibilidad, William Oldroyd adapta el relato corto de Nikolái Leskov a un contexto más europeo que el de la burguesía rusa.
Tanto la primera Kingsman como esta tienen sus puntos fuertes y débiles pero, en conjunto, tanto una como otra están a un nivel más parejo.
Presentada con una propuesta un tanto novedosa, Comet es un drama romántico estructurado de forma episódica no lineal, con una trama que recorre seis años entre Dell (Justin Long) y Kimberly (Emmy Rossum). La pareja vive diferentes fases en las que vemos su evolución, desde su primera época en la que él es un maniático y ella una chica un poco ingenua hasta que, finalmente, los dos creen haber llegado a un momento sensato de sus vidas.
Caminando entre las tumbas puede resultar dura de ver, sobre todo en algunas escenas más dolorosas y en las escenas más lentas. El ritmo se adecua al tono del cine negro y el horror deja, de ese modo, más poso.
La historia se supone que trata de dos policías del espacio que tratan de salvar la ciudad de los mil planetas de una amenaza terrible y desconocida pero, en su lugar, se nos muestra más una historia de tensión sexual no resuelta totalmente previsible teniendo de fondo un conflicto no demasiado claro.
Es una pena que se tome demasiado tiempo para arrancar, presentándonos la situación de pobreza y fracaso de los hermanos protagonistas, que viven a caballo entre el paro, los matrimonios rotos, la pobreza y las diferencias entre clases. Incluso parece que, durante muchos minutos, el primer tramo de la película nos presente un drama en lugar de una comedia.
Desde la obra de teatro sobre Asgard con Luke Hemsworth interpretando a Thor y Matt Damon a Loki, las salidas del personaje de Jeff Goldblum con el típico humor waititiano, las grandiosas escenas de Bruce Banner agobiado por lo que pudo o no haber hecho como Hulk… todo el metraje parece estar diseñado para gastar una broma de buen gusto.
Supongo que sabéis por dónde van los tiros porque entre tráileres y fotos podéis comprobar que en realidad la niñera es la protagonista de una fantasía de terror adolescente, dando lugar a un claro homenaje a las películas de los 80 del género.
No puedo decir que The Meyerowitz Stories sea una mala película, incluso puedo alabar la labor de Adam Sandler en su rol de actor, pero la trama es muy anodina y hacia el final del metraje te das cuenta de que poco te importa lo que haya ocurrido.
Atreverse a hacer comedia sobre un tema tan controvertido como el terrorismo de ETA podía levantar ampollas y, desgraciadamente, así fue con el estreno de Fe de etarras. La película es una comedia para aquellos a los que les haga gracia el programa de la ETB Vaya semanita.
El juego de Gerald me ha dejado un buen sabor de boca pese a ese final que desentona con el resto del metraje. La historia, poco atrayente en un principio, va evolucionando desde las pocas esperanzas por reavivar la chispa del deseo en un matrimonio desencantado hacia un relato oscuro para los dos personajes principales.
Se supone que quedarse en el fondo del mar rodeadas de tiburones y sin poder subir a la superficie por el síndrome de descompresión debería hacernos sentir algún sentimiento de agobio. Lo único que han conseguido conmigo es que no soporte a las protagonistas y que me dé absolutamente igual lo que les ocurra.
Lo más interesante que veremos serán aquellas escenas que ya habíamos visto en los clips promocionales y que sirve como conexión con Expediente Warren: El caso Enfield y la próxima entrega de este universo que se estrenará en 2018: The Nun.
Todos sabemos que Hollywood es codicioso y no es capaz de parar ante una saga de éxito. En La guerra del planeta de los simios nos presentan el último episodio de la historia antes de los hechos que vimos en la película original de Franklin J. Schaffner.
No sé cómo habría sido la versión «original» de todo esto, lo más seguro es que tampoco fuese demasiado profunda u oscura, pero el montaje final ha sido desolador. Falta carisma, fondo, comedia, terror y un complejo mundo por el que se pasa de puntillas.