La casa del reloj en la pared (2018)
La casa del reloj en la pared es la adapación de la novela de John Bellairs por parte de Eli Roth. Sí, el mismo Eli Roth de Cavin Fever y Hostel.
La casa del reloj en la pared es la adapación de la novela de John Bellairs por parte de Eli Roth. Sí, el mismo Eli Roth de Cavin Fever y Hostel.
Lo que esconde Silver Lake es el nuevo cine negro de nuestra era. A través de los ojos del protagonista nos adentraremos en un submundo loco en Los Angeles.
Las mejores y peores películas que he visto durante 2018.
El último capítulo de Black Mirror ha sido una sensación en Internet. Bandersnatch interpreta los Sigue tu propia aventura dando un paso más allá.
Desenterrando Sad Hill es un documental sobre la recuperación del cementerio abandonado de la escena final del mítico western El bueno, el feo y el malo.
La desaparición de Eleanor Rigby es una de esas raras piezas fílmicas que te sorprenden por su estructura, presentada como díptico en primer lugar.
La historia de La Venus de las pieles se basa en una obra de David Ives y es uno de los grandes éxitos de Broadway en este siglo XXI.
La historia del nuevo Predator dista bastante de la original. Va más allá en su humor absurdo y en unas ideas rocambolescas que acaban siendo de serie B.
Crítica de Venom de Ruben Fleischer, con Tom Hardy, Riz Ahmed y Michelle Williams. ¿En serio es tan mala? Yo creo que no.
Pese a la gran puesta en escena de los decorados interiores, La monja es un cúmulo de despropósitos desde que finaliza un gran inicio hasta el final.
La balada de Buster Scruggs es un compendio de seis capítulos independientes con un denominador común: historias coenianas en el Lejano Oeste.
El rey proscrito comienza con un gran plano-secuencia y se desarrolla con una trama interesante con unas actuaciones a la altura.
La nueva Papillon narra los mismos hechos que la antigua. Sin embargo, se nota la falta de esencia, de empaque y de sentimiento.
El Bar comienza de una forma muy loca, cuando las elucubraciones y el desconcierto se adueña de los personajes, y acaba siendo repetitiva y excesiva.
Noche de lobos le gustará a aquel público que disfrute con thrillers pausados, que se tomen su tiempo y que pongan en el espectador el foco sobre qué pensar más que en la propia trama.