Predator (2018)

Predator 2018
Predator

Si me hubiesen dicho que Predator iba a ser una especie de comedia de acción, casi hasta la habría visto con más ganas.

Porque la historia de este nuevo Predator de Shane Black (Dos buenos tipos, Iron Man 3) dista bastante de su hermana mayor. Aquí nos muestran una nueva secuela que va más allá, pero también en sus escenas cómicas.

Los personajes no son más que clichés en la presentación de unos predators con ADN mejorado no solo su fuerza, sino también su inteligencia.

Pero en esta secuela ocurre algo distinto. La primera mitad de metraje está plagada de escenas enteramente cómicas y absurdas. ¿Cómo, si no, dos de los personajes aparecen con un helicóptero en cierto momento? No sé si me parece algo ingenioso o que se han pasado de la raya. Quizá tiro por lo primero porque, en realidad, me he reído bastante con este humor absurdo.

¿Por qué el guion no ha seguido la línea marcada en la primera mitad? Es una pena que Predator tome otro rumbo en cierto momento. Si en un principio veíamos una película que no se tomaba demasiado en serio a sí misma y contenía ciertos toques de acción, en la segunda mitad tiran la casa por la ventana y se les va de las manos. No solo de acción. También con una trama exagerada y llena de clichés.

En resumen, si te gustó la primera Predator, puede que te guste el tono desenfadado de esta. Si buscas una película de acción de calidad, puedes evitarla. Simplemente es un entretenimiento bastante mediocre a medida que avanzan los minutos. Incluso en el tramo final notamos cierto regustillo de Serie B que quizá no le guste a todos los públicos.

Yay & Nay

Lo mejor: Las escenas cómicas.

Lo peor: El último tramo por guion, calidad de los efectos especiales y poco entretenimiento. Demasiado previsible.

Puntuación

Y tú, ¿qué opinas?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.