Saltar al contenido

Mudo 2018

No puedo negar que mi interés en las películas de Netflix últimamente ha mermado muchísimo. Sin embargo, lograron despertar mi curiosidad cuando ficharon a Duncan Jones (Moon) para su nueva película de ciencia ficción: Mudo. Moon y Mudo están ambientadas en el mismo universo. Prueba de ello son varios easter eggs e imágenes que veremos a lo largo de dos horas de metraje que comienzan interesantes y acaban siendo un despropósito en toda regla.

Mudo comienza con una ambientación que nos recuerda a Blade Runner. La mezcla entre las luces y la tecnología con el decrépito mundo de la calle y los mugrientos bajos fondos lo demuestran. Cómo no, Duncan Jones comentó hace tiempo que se inspiró en el Berín de los años 80, imaginando cómo sería en el futuro.

Desarrollada en el Berlín de 2152, nos cuenta dos historias paralelas. Por un lado, la de un camarero mudo que aun encima es amish y, por otro, la de dos cirujanos nada convencionales que parecen estar atascados en Berlín y no pueden volver a casa. Las historias comienzan de forma interesante aunque la primera más que la segunda, todo dicho sea de paso.

Sin embargo, se ve a leguas que Duncan Jones ha tardado en escribir esto durante años, cambiándolo a medida que pasaba el tiempo. Las historias corren sin rumbo, las tramas avanzan a saltos sin que los personajes estén bien definidos y los giros de guion son eternos, alargando el final hasta que nos asalta la mítica pregunta que aparece en este tipo de películas: ¿Por qué me habré puesto esto?

La trama del mudo que se toma la justicia de su mano cuando su novia desaparece comienza como una película romántica entre dos inadaptados e intenta convertirse en un John Wick a la berlinesa. Lo que me choca es cómo es posible que un amish sea capaz de vivir en una ciudad tecnológica rodeado de aparatos eléctricos y utilizando todo aquello que niega sus propias creencias. Aparte de la desafortunada interpretación de Alexander Skarsgård, tendremos una trama más bien caótica sobre dos cirujanos interpretados por Paul Rudd y Justin Theroux, unos papeles muy diferentes a los que nos tienen acostumbrados.

Sé que no aporta demasiado a que sepáis de qué va la historia, pero prefiero no contar nada por si todavía hay alguien que lea esto y tenga un mínimo de interés por verla. Eso sí, empezad con ánimos porque ni el ritmo ni la estructura os ayudará a su visionado. A mí lo que me despertó fueron esos easter eggs de los que hablaba porque no me los esperaba y porque esa historia es más interesante para mí que lo que me pretenden contar, si es que pretenden contarme algo.

Yay & nay

Lo mejor: El aspecto visual. La actuación de Paul Rudd. La aparición de Sam Bell y los easter eggs de Moon.

Lo peor: La actuación de Alexander Skarsgård. La trama desestructurada. Los saltos en las tramas y giros tras giros de guion. El ritmo lento.

Puntuación

Estrella-amarilla1Estrella-mitad1

Y tú, ¿qué opinas?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.