Tau (2018)

Tau

Me da mucha rabia que películas como Tau salgan tan mal. Otra mala película de ciencia ficción que sale de la factoría Netflix. Y ya van unas cuantas. Cada vez que veo una película así recuerdo haber leído un artículo del número de producciones que Netflix quería realizar durante este año y no dejo de pensar que estamos ante una productora que prima la cantidad sobre la calidad.

La película comienza presentándonos a varios jóvenes secuestrados en una especie de cárcel subterránea. Es así, además, cómo se presenta la película a través de sus tráileres. Pero estas escenas, que dicho sea de paso poco interesan, finalizan en el momento que hay un intento de fuga. A partir de ahí se desarrolla otro tipo de trama que no tiene demasiado que ver con lo que veníamos viendo. Es decir, media hora perdida de tu vida viendo una introducción que se te vendía como eje central.

Así que dejamos el tema secuestro y nos acercamos más a la relación entre secuestrador, secuestrada y guardián. Lo original de esta película es que el guardián es Tau, un programa de inteligencia artificial que, en este caso, tiene la voz de Gary Oldman. Tau comienza a hablar con la secuestrada cuando el secuestrador se ve obligado a acudir al trabajo (supongo). En estas conversaciones descubriremos un poco más sobre la personalidad de cada uno de este trío protagonista.

Tau funciona cuando prisionera y guardián comienzan a debatir sobre qué es una persona y qué define al ser humano. El un tono pueril de ciencia ficción que rodea estas conversaciones hace que el tono general decepcione. Supongo que incluso deberíamos observar alguna química entre los personajes cuyo interés en la cinta parece nulo a decir por sus expresiones. Ed Skrein (el primer Daario Naharis de Game of Thrones) y Maika Monroe (It Follows, The Guest) sobresalen no solo por esa falta de química, sino también por ofrecer unas de las interpretaciones más sosas que les he visto, y ya es decir.

En resumen, Tau vuelve a ser una decepción de Netflix, una decepción en toda regla para los aficionados a la ciencia ficción y una oportunidad perdida para mostrarnos la profundidad de un ser artificial, la conciencia del yo y qué diferencia a esta inteligencia artificial de un ser humano, cuando los humanos se caracterizan por el engaño, la violencia y la falta de sentimientos.

Yay & nay

Lo mejor: Los momentos en los que se habla sobre el aprendizaje de Tau y su conciencia del ser. Fotografía.

Lo peor: El guion. Las interpretaciones.

Puntuación

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: