El niño que pudo ser rey (2019)

El niño que pudo ser rey

Cuando en el tráiler de El niño que pudo ser rey hacen referencia a la leyenda del Rey Arturo y a la historia de bullying de un chaval normal en Inglaterra, mis expectativas crecen. Sobre todo si lo que me van a contar tiene pinta de una historia de aventuras de toda la vida adaptada a la realidad actual.

Además, si tras esta historia tenemos al director de Attack The Block, Joe Cornish, las esperanzas parecían más que justificadas. Pero el resultado es una película monótona, aburrida, con un par de escenas divertidas pero poco más.

Una oportunidad desaprovechada

Con este tipo de producciones protagonizadas por niños y con un toque de aventura tengo una relación especial. Me suelen gustar mucho y supongo que gran parte de culpa son aquellas pelis míticas de los 80 que pude disfrutar en la época idónea: los 80.

En El niño que pudo ser rey asistimos a los malos ratos que pasa un chaval en el colegio. Sin embargo, un día, en los escombros de un edificio en construcción, perseguido por los abusones que le persiguen cada día, encuentra lo que parece ser la espada del Rey Arturo. ¿Y cómo lo sabe? Justo cuando la utiliza, aparecen unos secuaces de la malvada Morgana para intentar matarlo a él, a su escudero y a los dos abusones.

A partir de este momento, para los adultos El niño que pudo ser rey se convertirá en un martirio infantiloide y, para los niños más pequeños, una aventura que durará un buen rato.

La acción transcurre sin demasiados alardes, incluso con efectos especiales bastante cutres (algo que no me molesta demasiado) y dejando de lado la comedia salvo por las pequeñas apariciones del Merlín dual de Patrick Stewart/Angus Imrie. Es probable que Merlín sea el personaje más carismático del filme y así lo demuestran los dos actores que lo interpretan.

La aventura se torna en drama

A medida que vamos avanzando en la trama, comprobamos que aquello que nos habían prometido, una película infantil de aventuras con rasgos de comedia, va evolucionando cada vez más en un drama familiar y relacionado con la amistad.

El terreno del drama no parece ser un buen conocido para el director y guionista, alargando el metraje con una historia poco creíble y, lo que es peor, poco interesante.

Finalmente, El niño que pudo ser rey no tiene mucho que ver a El hombre que pudo reinar, la película de John Huston. Tenía la esperanza de que pudiésemos ver algún homenaje dado que ambas películas solo cambian una palabra en su título original: The Man Who Would Be King y The Kid Who Would Be King. Pero la película de Cornish acaba siendo una película que solamente disfrutarán los niños más pequeños, si es que la disfrutan como una aventura más bien sosa.

Yay & Nay

Lo mejor: Merlín. Los momentos en los que descubren que la espada es del Rey Arturo.

Lo peor: Las escenas dramáticas. El metraje alargadísimo. La aventura por el bosque.

Puntuación

El niño que pudo ser rey
Cartel en España de El niño que pudo ser rey

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