Borg McEnroe (2017)

Borg McEnroe

El director danés Janus Metz Pedersen nos ofrece el retrato de una nueva rivalidad deportiva, esta vez en el tenis: Björn Borg y John McEnroe. Así como ya nos había mostrado Ron Howard en Rush, lo que vamos a ver es la dicotomía entre el deporte tomado como algo visceral contra una mente fría y que no muestra sentimientos. Con la excusa del enfrentamiento en Wimbledon entre las dos figuras del tenis en el 1980, conoceremos la personalidad de estas dos figuras del tenis.

Lo que se nos intenta demostrar es que, en realidad, tanto Borg como McEnroe no son tan diferentes y lo único que les diferencia es cómo son en la cancha de juego. Por medio de continuos flashbacks conoceremos un poco más sobre la infancia de los dos niños, los dos con continuos problemas de comportamiento, y cómo uno supo controlar su ira conteniéndola hasta el extremo y otro crece sin límites hacia su comportamiento.

Hasta, en cierto momento, Borg parece estar celoso de McEnroe, ya que este dice lo que se le pasa por la cabeza cuando es a él a quien le encantaría comportarse de ese modo. Sin embargo, está tan acostumbrado a no mostrar sentimientos que le afecta ya a nivel personal. Contener todos estos sentimientos durante tantos años, ser el mejor tenista de todos los tiempos (hasta que se retiró a los 26 años) y no llevar demasiado bien la fama que acarrea ser un mito le llevó a comportarse de manera compulsiva y a perder la motivación.

En Borg McEnroe se nos cuenta una historia de rivalidad pura, una rivalidad llena de respeto y de juego limpio. Sin embargo, el retrato idealizado de Björn Borg como una superestrella, viendo la vida pasar desde su piso en Mónaco, viviendo como un maniático para conseguir la perfección, oculta algo muy importante: la vida real del tenista sueco.

Sin buscar demasiado en Google, podemos comprobar que Borg se retiró del tenis y al poco tiempo sufrió una sobredosis. Dicen que intentó suicidarse, pero él lo negará toda la vida. Supuestamente era un adicto a la cocaína en sus tiempos de competición. Y no vemos drogas por ningún sitio cuando sabemos que corría por los campos de tenis y fiestas a las que solía acudir Borg.

Pero centrándonos en la película, dejando de lado la poca credibilidad del relato, creo que trata un tema interesante, con una ambientación espectacular y un desarrollo mejorable pero entretenido. Entiendo que contar la vida de dos famosos tenistas es difícil sin utilizar la técnica del flashback pero, a mi parecer, se abusa demasiado de ello para mostrar las inquietudes y comportamiento de los personajes.

Lo mejor y lo peor

Lo mejor: La ambientación. La fotografía. La interpretación del elenco principal. La escena de la final de Wimbledon.

Lo peor: La idealización de Björn Borg. El abuso de los flashbacks.

Puntuación

Estrella-amarilla1Estrella-amarilla1Estrella-amarilla1Estrella-blanca1Estrella-blanca1

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: