Alien: Covenant (2017)

No soy de las que dicen que Prometheus es una mala película. Me gustaron muchas cosas y me parece una precuela decente. Da lo que queríamos: saber el origen de Alien y, por supuesto, del space jockey. Todo eso lo tuvimos, y Alien: Covenant es una simple secuela de ello. Pero una secuela con un primer acto, con la presentación de la nave, de Walter y todo lo que se desarrolla en el espacio hasta el primer contacto en el planeta está al nivel de lo que queríamos ver, digna de la mejor ciencia ficción. Los primeros momentos son intensos, en una nave colonial gestionada por un androide igual al David de Prometheus, aunque en una versión mejorada que no amenace a los humanos. Walter, que así se llama el nuevo androide, cuya creación se presenta en la escena inicial del filme, se ve obligado a despertar a la tripulación: hay que arreglar la Covenant para seguir con su misión.

Es durante todas estas escenas, incluso los primeros momentos en el nuevo planeta que conoceremos, donde Ridley Scott brilla al volver a la esencia de Alien: el octavo pasajero. Sin embargo, el desastre que viene después, en el que nos damos cuenta de que los personajes están parcamente construidos salvo aquel que conocimos en la anterior película, en el que se convierte en una previsible cacería de nuestro más querido xenomorfo, sorprendiéndonos solo con escenas estúpidas que no tienen razón de ser, y no hablo de la mítica escena “de la flauta” tan comentada por ahí, sino otra peor, en la que al capitán parece ignorar todo lo que ocurre delante de sus ojos. Los sentimientos contradictorios que me produce Alien: Covenant son esos: por un lado, todos los aspectos técnicos son sobresalientes. Por otro, la historia repetida y el guion predecible consiguen que no disfrutemos del todo de algo que no parecía el desastre total.

Lo mejor: Los aspectos técnicos, el primer tramo del metraje hasta (deja el cursor sobre este texto sin hacer clic si quieres ver el spoiler), la agradable sorpresa de la actuación de Danny McBride, Michael Fassbender.

Lo peor: Pretende ser un calco de Alien: el octavo pasajero, las escenas en el planeta en las que el capitán no se comporta como tal, la trama desde “la escena de la flauta” hasta el final, predecible hasta decir basta e incoherente con lo que debería ser una tripulación.

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0 comentarios en “Alien: Covenant (2017)

  1. «No soy de las que dicen que Prometheus es una mala película.»
    Bueno, parece que no te invitaré a mi fiesta de cumpleaños. Je, je. Lo del nuevo capitán de la Covenant es de juzgado de guardia, un niño de 6 años tendría más sentido común.

  2. Lo malo de estas pelis, como por ejemplo con la de Hijos de los hombres, es que tienen una intrahistoria tan camuflada y tan difícil de desentrañar que hacen que el espectador se sienta defraudado y la peli , pese a ser buena, pase sin pena ni gloria. Creo que también hay que hablar del montaje final, que vuelve a ser pésimo como en Prometheus, eliminando escenas bastante esclarecedoras para reducir tiempo de metraje. A mi me resulta muy difícil entender esta peli

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