Los misteriosos asesinatos de Limehouse (2016)

Los misteriosos asesinatos de Limehouse

Los misteriosos asesinatos de Limehouse

La premisa de Los misteriosos asesinatos de Limehouse es “Antes del Destripador el miedo tenía otro nombre”. La sensación de esta película no es de miedo, sino de desidia al estar viendo un relato absolutamente predecible y cuyo único interés es el ver hasta qué nivel de estupidez pueden llegar las acciones de los personajes.

Se supone que estamos en 1880 y que Londres ha vivido una serie de asesinatos en Limehouse y se le atribuyen a un personaje denominado “el Gólem”. Para resolver el caso, la policía le encarga al detective Kildare (Bill Nighy) la investigación de los extraños sucesos. Pero la llegada de Kildare se ve interrumpida por la abrupta acusación a una joven por haber envenenado a su marido, acusada por su ama de llaves.

Los dos casos parecen entremezclarse en un principio, pero los primeros compases le dan más importancia al Lizzie (Olivia Cook), como si resolviendo un caso se resolviese el otro. La historia se va desarrollando realizando flashbacks protagonizados por cada uno de los personajes que rodeaban a Lizzie. Realizado como si ellos mismos fuesen el Gólem, el asesino, una forma atrevida pero totalmente fallida y que solamente aumenta el aburrimiento escena tras escena.

Y todo pese a que Los misteriosos asesinatos de Limehouse mantiene una escenografía y una fotografía impecables, adecuadas para la época marcada, la victoriana, arrastrándonos a esa época de suciedad y bajos fondos. También he disfrutado con esas escenas de vodevil en las que los actores suben al escenario y ofrecen sus pequeños espectáculos. Es un gran toque y poco explotado porque, en realidad, la película entra en el género policíaco hasta que se olvida completamente.

En fin, aquí vemos otra película más con varias referencias típicas al mundo de Sherlock Holmes, demasiado blanda y con giros que pretenden despistar a un espectador que, si está atento, puede descifrar el desenlace en la primera media hora de metraje.

Yay & nay

Lo mejor: La fotografía. Las escenas de vodevil.

Lo peor: Contar la historia del Gólem protagonizada por los sospechosos de cada vez. Los giros inocuos de guion. Saber quién es el asesino en los primeros compases del metraje.

Puntuación

Estrella-amarilla1

Un comentario

  • jmvanjav dice:

    Para los seguidores del género puede ser un pastiche de la época victoriana, cogiendo de aquí y de allá. Que no han sabido sacar suficiente partido, a pesar de la buena ambientación, puede ser para mí su mayor fallo. En mi caso, ponderado lo bueno y lo malo, sí llega al aprobado.
    Saludos ?️

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