La promesa (2016)

LA PROMESA

Tras mucho procrastinar el visionado, por fin pude ver La promesa, una película protagonizada por el gran Oscar Isaac y que cuenta con un secundario del calibre de Christian Bale. Podría hablar largo y tendido de este cartel. Por ejemplo, no entiendo por qué no le ponen en el cartel que ganó un Oscar si a Isaac le ponen lo del Globo de Oro por Show Me A Hero. Tampoco entiendo eso de eliminar cualquier rastro de arruga de la cara de Oscar Isaac o la iluminación extraña de las tres cabezas de cartel.

Pero vamos a lo que vamos. La promesa relata la persecución armenia por parte del Imperio Otomano. Primero nos presentan a Michael, un boticario que se ve obligado a prometerse para obtener una dote que le permita estudiar medicina en Constantinopla. Al volver a su pequeña aldea armenia se casará con su prometida, a la que aprenderá a amar. Ya en la facultad, destaca como uno de los mejores estudiantes.

Sin embargo, su estancia en Constantinopla se complica. En primer lugar, vivir con su tío hace que Michael conozca a la institutriz de sus primos, una preciosa Ana (Charlotte Le Bon) que sale con un periodista estadounidense con incontinencia verbal. Estamos en la época en la que comenzará la Gran Guerra, así que poco a poco la sociedad y la política irán cambiando hacia un acoso y hasta genocidio del pueblo armenio.

Debo confesaros que no sabía que La promesa era un guion original. Creía que nos querían contar toda la historia de uno de esos típicos libros tipo Doctor Zhivago (salvando las distancias, por supuesto) porque hay demasiadas idas y venidas, elipsis, demasiados momentos de “a ver con quién acaba el prota” y demasiadas escenas de todo. Por eso creía que era una novela de estas largas adaptada a la gran pantalla.

Con este último comentario supongo que ya podéis haceros una idea de qué creo de La promesa. Un filme en el que se nota una inversión en presupuesto, pero con una historia demasiado abrumadora para que llegue al corazón del espectador. Creo que si se hubieran centrado más en el genocidio que en la historia de amor rocambolesca, el resultado habría sido completamente diferente.

Yay & nay

Lo mejor: Le da visibilidad a un conflicto ignorado por la comunidad internacional. La ambientación de Constantinopla. El vestuario.

Lo peor: La historia romántica es un verdadero pelmazo. Sobran muchos minutos. Los minutos que más sobran son los finales.

Puntuación

Estrella-amarilla1

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