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El ángel (2018)

El ángel 2018
El ángel 2018

El cine argentino siempre tiene su hueco en mi estantería y El ángel no iba a ser menos.

Ambientada en la Argentina de los años 70, El ángel nos cuenta el despertar psicópata de Carlos Robledo Puch,

Y es precisamente Lorenzo Ferro quien roba totalmente la pantalla, haciéndose con el peso de la narrativa. Una narrativa que decae desde un comienzo que promete hasta un nudo y desenlace que se parece demasiado a un biopic compuesto única y exclusivamente por los greatest hits del niño protagonista.

Historias inconexas que desconectan al espectador

Si bien es muy interesante el episodio de la historia argentina que se nos está contando, el gran problema de El ángel reside en que la importancia y el impacto que puede producir en el espectador se diluye entre escena y escena.

Quizá se habría entendido mejor si la construcción del personaje se hubiese trabajado más profundamente en la introducción del filme. Sabemos, por tráileres y demás promociones, que el relato que vamos a ver estará cargado de violencia. Ya sabemos que Carlitos es un asesino en serie. ¿Qué más nos tienen que contar?

Pues, precisamente, su propia historia. Su crecimiento como asesino y, al menos, mostrar parte de su crueldad contra inocentes. El ángel se convierte, pues, en un compendio bellamente filmado sobre un chaval que actúa de forma impetuosa sin sufrir ningún tipo de sentimiento.

Cómo relatar la violencia sin violencia

No diré que El ángel no es una película violenta. Sí lo es. Sin embargo, no puedo dejar de pensar que nos han relatado una versión edulcorada de unos hechos que conmocionaron en la época.

Hablamos de una época de violencia no solo en la historia que nos proponen, sino también en la historia de la misma Argentina que, en esos momentos, estaba atravesando una época convulsa.

La trama, más que evolucionar hacia una espiral de violencia que finaliza en el clímax del protagonista, nos sugiere diferentes escenas que no permiten comprobar la propia evolución del personaje.

Al final, no vemos más que a un chaval nihilista y despreocupado que hace lo que le da la gana sin importarle lo más mínimo las personas de su alrededor. Eso sí, si en la película hubiésemos visto las barbaridades que hizo este chaval, os aseguro que el relato no habría sido tan dulce.

Yay & Nay

Lo mejor: Las actuaciones protagonistas. Conocer este episodio de la historia Argentina. Es entretenida.

Lo peor: Las escenas episódicas inconexas. Falta de profundidad de los personajes. Es una versión edulcorada de la historia.

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