Cien años de perdón (2016)

Cien años de perdón

Esto no es El desconocido. Pese a que la fotografía y el tipo de película nos puede recordar al largometraje de Dani de la Torre, Cien años de perdón no tiene nada que ver. Estamos aquí ante una película de atracadores de bancos donde lo que parecía en un principio no lo es. Entiendo que se quieran introducir las etapas que hemos visto en multitud de películas contándonos exactamente lo mismo, pero lo que no admito es que me vendan esto como un gran largometraje de acción cuando la acción brilla por su ausencia. Quizá lo más innovador que se incluye en Cien años de perdón es el tema de la corrupción del partido en el poder, pero las reacciones son de libro.

Y es que, desde que comienza este atraco, en el que los trabajadores de la entidad están más que molestos con la cúpula directiva por cómo los tratan, parecemos estar frente a un Ocean’s Eleven a la española. Es decir, mientras George Clooney y su pandilla tienen atados y bien atados todos los frentes y las contingencias que puedan surgir, previendo lo que puede ocurrir o no para llevarle el gato al agua, aquí estamos frente a la versión española, donde no se prevé una tromba de agua que anega la única salida que han pensado los atracadores. Esto da pie a toda una serie de avatares que concluirán en lo que nos sugiere el título: 100 años de perdón para quien roba a un ladrón. Entre los puntos fuertes están la construcción de los personajes y el montaje, aspectos que llevan el paso de la película y consiguen, no sin esfuerzo, que esta hora y media sea entretenida. Además, tenemos a Raúl Arévalo, todo un valor seguro en nuestro cine patrio.

Lo mejor: El ritmo y algunos de los personajes principales.

Lo peor: La resolución final, el personaje de la directora del banco.

Estrella-amarilla1Estrella-amarilla1Estrella-mitad1

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.