Overlord (2018)
Es casi imposible hablar de Overlord sin hacer referencia a un clásico de los videojuegos como el Wolfenstein.
Es casi imposible hablar de Overlord sin hacer referencia a un clásico de los videojuegos como el Wolfenstein.
No tengo miedo en reconocer que Dunkerque me ha parecido una película sobresaliente sin tener una trama demasiado interesante (o no me lo parecía cuando leí la sinopsis en su día) ni unos personajes demasiado característicos.
Durante los últimos coletazos del imperio español, un grupo del ejército se atrinchera en una iglesia sufriendo un asedio durante 11 meses, el llamado «sitio de Baler», desconociendo la firma del tratado de paz entre Estados Unidos y España, que ponía fin a las disputas, e ignorando los avisos de que Filipinas ya no pertenecía a España.
La historia que nos cuenta El último rey está enmarcada en una guerra civil noruega a principios del siglo XIII, los bagler (aristócratas) contra los birkebeiner (pobres cuyo apodo proviene de que al ir descalzos se hacían una especie de botas con cortezas de abedul). En un momento de vacío de poder, un bebé parece ser el heredero de Haakon III, con lo que dos birkebeiner protegen, con todo su afán, al bebé perseguido por los bagler, que puede dar al traste con la dinastía apoyada por la clase alta.
Y Mel Gibson se la hizo a la Academia de Hollywood. Una americanada más pero esta vez basada en hechos reales: un miembro de una secta decide no acatar las normas del ejército y se va a la II Guerra Mundial a poner a salvo heridos. Me quedo estupefacta al comprobar que buena parte de los… Leer más »Hacksaw Ridge (2016)