La gran muralla (2016)

La gran muralla 2016

Ni siquiera hay escenas cómicas que alivien el desastre de su horrible trama. Tampoco hay explicación sobre cómo el protagonista cambia su forma de entender la vida en un minuto.

Lady Macbeth (2016)

Lejos de los dramas convencionales en la campiña inglesa como Orgullo y prejuicio o Sentido y sensibilidad, William Oldroyd adapta el relato corto de Nikolái Leskov a un contexto más europeo que el de la burguesía rusa.

Kingsman: El círculo de oro (2017)

Tanto la primera Kingsman como esta tienen sus puntos fuertes y débiles pero, en conjunto, tanto una como otra están a un nivel más parejo.

Comet (2014)

Presentada con una propuesta un tanto novedosa, Comet es un drama romántico estructurado de forma episódica no lineal, con una trama que recorre seis años entre Dell (Justin Long) y Kimberly (Emmy Rossum). La pareja vive diferentes fases en las que vemos su evolución, desde su primera época en la que él es un maniático y ella una chica un poco ingenua hasta que, finalmente, los dos creen haber llegado a un momento sensato de sus vidas.

Caminando entre las tumbas (2014)

Caminando entre las tumbas puede resultar dura de ver, sobre todo en algunas escenas más dolorosas y en las escenas más lentas. El ritmo se adecua al tono del cine negro y el horror deja, de ese modo, más poso.

Valerian y la ciudad de los mil planetas (2017)

La historia se supone que trata de dos policías del espacio que tratan de salvar la ciudad de los mil planetas de una amenaza terrible y desconocida pero, en su lugar, se nos muestra más una historia de tensión sexual no resuelta totalmente previsible teniendo de fondo un conflicto no demasiado claro.

La suerte de los Logan (2017)

Es una pena que se tome demasiado tiempo para arrancar, presentándonos la situación de pobreza y fracaso de los hermanos protagonistas, que viven a caballo entre el paro, los matrimonios rotos, la pobreza y las diferencias entre clases. Incluso parece que, durante muchos minutos, el primer tramo de la película nos presente un drama en lugar de una comedia.

Thor: Ragnarok (2017)

Desde la obra de teatro sobre Asgard con Luke Hemsworth interpretando a Thor y Matt Damon a Loki, las salidas del personaje de Jeff Goldblum con el típico humor waititiano, las grandiosas escenas de Bruce Banner agobiado por lo que pudo o no haber hecho como Hulk… todo el metraje parece estar diseñado para gastar una broma de buen gusto.